Energía Sexual y Emprendimiento: 4 Aprendizajes para un Negocio Auténtico y Magnético

Febrero 4 de 2025

Por: Carolina Caballero

La vida de una mujer emprendedora está llena de retos, y uno de los más grandes es lograr equilibrar la pasión por construir un negocio desde cero con las situaciones de agotamiento extremo. Nos enfrentamos a desafíos como conseguir ventas, aumentar la visibilidad, manejar múltiples tareas al mismo tiempo, y a menudo, nos preocupa el rendimiento económico. Todo esto impacta nuestra vida personal, nuestras relaciones de pareja e incluso deteriora nuestra conexión con nosotras mismas.

Este vídeo está dirigido a mujeres emprendedoras que viven estos desafíos y quieren aprender a transformar su emprendimiento de manera profunda y auténtica. Hoy, quiero hablarles sobre cómo usar nuestra energía sexual para transformar un emprendimiento desde la esencia.

Todo esto se basa en un entrenamiento que tomé hace unos meses y que me ha revolucionado. Además, compartiré mi proceso personal en este curso, para que puedas ver cómo apliqué lo aprendido a mi propio negocio y cómo este cambio puede inspirarte a hacer lo mismo.

Este contenido es la continuación del vídeo anterior titulado Energía Sexual y Emprendimiento: La Clave para Impulsar tu Negocio”, donde expliqué cómo la energía sexual afecta nuestro negocio, cómo aplicarla a la creación de una empresa, y cómo integrarla en tu rol como empresaria. Si aún no lo has visto, te dejo el enlace en pantalla para que puedas ponerte al día.

Este vídeo forma parte de una serie de aprendizajes que quiero compartir contigo, con la esperanza de que encuentres la inspiración y el coraje para aplicar estas enseñanzas en tu propio proyecto.

Mi descubrir desde un Entrenamiento en Sexualidad y Emprendimiento

Hace más de un año tomé este entrenamiento. A pesar de resonar mucho con la información, en ese momento sentí que le faltaba profundidad, especialmente en las prácticas. Aunque las meditaciones que tuvimos fueron poderosas, parecían demasiado genéricas para una emprendedora.  Así que dejé el contenido guardado y lo olvidé.

Sin embargo, al final de 2024, cuando me encontraba en un proceso de transformación personal, me di cuenta de que debía retomar este entrenamiento. En diciembre, me decidí a revisitar las clases y profundizar en la información.

Lo diferente esta vez fue que dejé de ser víctima de las circunstancias y pasé a la acción. Comencé a canalizar las prácticas por mi cuenta, y esa decisión fue clave para obtener resultados reales.

Para quienes no conocen mi trayectoria como emprendedora, les cuento que llevo emprendiendo desde los 3 años, cuando creé una tienda de artículos artísticos y artesanales que yo misma fabricaba y vendía. A lo largo de los años, lancé una agencia de marketing, trabajé en la industria alimentaria, fui consultora empresarial y finalmente decidí seguir mi intuición para expandir mi mensaje al mundo mediante una escuela digital enfocada en sexualidad y empoderamiento. ¡Y aquí estoy!

Este proceso de integrar la energía sexual en mi emprendimiento fue transformador para lograr una visión más amplia y auténtica, y dejó una huella significativa en mi rol como emprendedora.

Sexualidad y Emprendimiento: Un proceso de introspección

El entrenamiento comenzó de la forma correcta. Como quienes han estado en mi escuela saben, los primeros ejercicios con la energía sexual siempre implican hacer una retrospección personal. Así que, empecé a observar mi trayectoria como emprendedora, identificando los patrones mentales y creencias limitantes que siempre habían influido en mi forma de hacer negocio. Más importante aún, analicé cómo mi cuerpo respondía químicamente cuando asumía el rol de líder empresarial.

Descubrí que, a lo largo de mi camino como emprendedora, mi enfoque había sido muy masculino, dominado por la acción  externa y el esfuerzo constante. Aplicaba todo lo que había aprendido en mi carrera profesional de marketing: planes de negocio, modelo canvas, objetivos, KPIs, estrategias… y trabajaba muchas horas al día.

La sensación que dejaba este enfoque era que me volvía muy seria al emprender, como si el sacrificio y el esfuerzo fueran las únicas claves del éxito. Mi cuerpo vivía bajo constantes niveles de estrés, lo que llegó a normalizarse en mi rutina diaria. Si me hubieras preguntado en ese entonces si estaba estresada, probablemente te hubiera respondido que era parte de mi trabajo.

Sin embargo, al mirar mi historia emprendedora desde una nueva perspectiva, me di cuenta de algo muy revelador: había estado vinculando mi felicidad y mi negocio a resultados numéricos: ventas, clientes, crecimiento.

Esto es algo con lo que muchas mujeres emprendedoras se pueden identificar. ¿Alguna vez has sentido que tu motivación está relacionada únicamente con metas externas, como las ventas o la cantidad de clientes?

Reflexiona por un momento:

  • ¿Cómo eres tú al emprender?
  • ¿Qué sensaciones experimentas en tu cuerpo cuando trabajas en tu negocio?
  • ¿Qué está impulsando tu motivación diaria?

Es probable que, al analizarlo, identifiques patrones y creencias que están liderando tu estilo de emprender.

Este enfoque no significa que las herramientas empresariales que mencioné sean malas; al contrario, son valiosas y necesarias. El problema radica en perdernos en el mundo externo, sin permitirnos conectar el emprendimiento con nuestra esencia. Emprender desde el sacrificio puro no es sostenible ni saludable.

Luego de hacer esta reflexión quiero continuar este blog con los cuatro aprendizajes más importantes que tuve (¡hasta el día de hoy porque aún estoy digiriendo!) al integrar mi energía femenina en mi proceso de emprender desde mi energía sexual:

Veamos el primer aprendizaje:

Aprendizaje #1: Emprende desde tu verdad, no desde la herida: Un aprendizaje clave para emprendedoras

¿Sabías que emprender no solo se trata de tus habilidades o productos? La realidad, es que emprendes desde todo lo que eres, desde tus emociones, tu biología y tu psique.

Lo que no vemos es que muchas veces estamos emprendiendo “en piloto automático”, guiadas por creencias y programas internos que ni siquiera reconocemos. Este tipo de programas subconscientes, como heridas emocionales o creencias limitantes, pueden tener un impacto directo en nuestra forma de hacer negocios. Lo complejo es que emprender desde la herida puede ser muy diferente a hacerlo desde tu verdadera esencia.

Pregúntate: ¿Desde dónde estás emprendiendo?

Para responder, tienes que regresar a tu historia más primaria, a tu niña interior. Y sé que muchas ya han trabajado con su niña interior -sobre todo si han estado en mis programas- pero este ejercicio tiene un propósito diferente: identificar de dónde nace tu impulso emprendedor.

Podrías ver en este ejercicio muchas cosas, por ejemplo:

  • ¿Tu impulso de emprender nació a través de tu niña queriendo ser vista o reconocida?
  • ¿Querías demostrarle a papá o a mamá que sí eras capaz y suficiente?
  • ¿Fue acaso una forma de supervivencia a temprana edad?
  • ¿Necesitabas parecerte a papá emprendedor o mamá emprendedora para ser aceptada y amada? 

 

Estas preguntas parecen fuertes, pero son necesarias.

Cuando emprendemos desde una herida, no estamos conectando con nuestro ser auténtico. Emprender desde el dolor del rechazo o la necesidad de pertenecer, en lugar de desde el poder personal, tiene un costo muy alto.

Recuerda esto: nadie te verá ni te escuchará si tú no te ves ni te escuchas primero.

Te invito a revisar tu historia, a explorar ese impulso que te llevó a emprender y a preguntarte si lo haces desde una herida o desde tu verdad más profunda. Esto es lo que te permitirá conectar con tu verdadera esencia y tener un mensaje y emprendimiento auténtico, para que afuera tu mercado en realidad escuche tu verdadera voz y pueda verte.

Aprendizaje #2: ¿Estás emprendiendo desde la Dopamina o desde tu propósito

El segundo aprendizaje que quiero compartir es sobre cómo tu sistema nervioso debe acompañarte en el camino de emprender. Pregúntate: ¿Estás emprendiendo por la recompensa?

Si las estrategias que usas están vacías de esencia y solo buscan resultados tangibles, como alcanzar metas y objetivos, el resultado no será sostenible. En el camino, podrías enfrentar un alto costo personal: agotamiento, desequilibrio emocional y familiar. Este fue un desafío personal para mí. ¿Cómo podía integrar la esencia en mi estrategia de negocio?

Emprender desde la energía sexual, que tiene una naturaleza profundamente femenina, implica involucrar al cuerpo. Tu cuerpo es el eje donde todo ocurre: tanto lo visible como lo invisible. Cuando emprendemos desde la energía masculina, buscando únicamente la recompensa externa y dejando de lado la esencia, estamos actuando bajo hormonas como la dopamina (hormona de la recompensa), la adrenalina y el cortisol (hormonas del estrés).

Me cuestioné si realmente estaba emprendiendo por un propósito más allá de los objetivos. Emprender desde la recompensa significa actuar como un señuelo buscando la aprobación externa. Si te identificas con esta sensación, es probable que estés emprendiendo desde un enfoque dopamínico, sin conectar con lo que realmente importa: tu propósito.

¿Cómo puedes comprobarlo? Haz este ejercicio: imagina que no has alcanzado los objetivos que te habías planteado. Si sientes frustración profunda y piensas que no eres “suficientemente…» lo que sea: «Suficientemente buena, inteligente, capaz…” para lograrlo, entonces probablemente tu estilo de emprendimiento está más enfocado en la recompensa que en la esencia de lo que haces.

Emprende desde el propósito y no solo desde el objetivo. Esa fue una lección crucial en mi camino. La recompensa externa no debe ser la motivación principal, sino la conexión genuina con lo que deseas crear en el mundo.

A mí personalmente esto me hizo mucho sentido. Y comencé a pensar sobre todo lo que hacía por un estado de satisfacción o recompensa. Lo primero -y muy valioso- que encontré en mi meditación, fue que cuando lograba algo que perseguía, sólamente ahí, sentía que merecía un descanso. No antes. Por eso, no solo me agoté emprendiendo, sentí que me quemé completamente. 

Pasemos al Aprendizaje #3: Tu eres el canal de tu emprendimiento, no lo posees ni lo construyes

Este aprendizaje fue una revelación para mí. No importa si vendes electrodomésticos, servicios de arquitectura, zapatos o desarrollo personal, todo emprendimiento tiene un alma que te ha elegido a ti para crecer en este mundo, como un hijo elige a su madre. Es decir, tú eres la elegida para canalizar ese emprendimiento.

De todo lo aprendido, lo más impactante fue comprender que mi emprendimiento no es algo que yo construya solo desde mi ego o desde lo que sé. Es un ser energético, cuántico y divino, co-creando conmigo. Desde el momento en que supe que soy el canal para mi emprendimiento, comencé a conectar con su energía de una forma muy profunda. Aún sigo en este proceso y me ha dado una claridad y una paz inmensa. ¿Te imaginas? Poder canalizar la energía de un emprendimiento y sentir la abundancia de ideas, claridad y visión para el futuro es un verdadero oasis en el desierto.

De esta manera, al dar espacio a esta conexión, también liberé muchas creencias limitantes como “yo soy la única que hace esto” o “debo proteger mi idea para que nadie la copie”. Resulta que el emprendimiento es mucho más grande que yo. La creación no viene solo de mi mente, sino de una sinergia entre mi energía y los dones de ese ser que me acompaña, co-creando todo el tiempo.

Te recomiendo que te conectes con ese ser dentro de tu emprendimiento. Cierra los ojos, confía en tu intuición, e invócalo. Esta experiencia te hará sentirte más empoderada y expandida que nunca.

Aprendizaje #4: Emprendes con lo que eres, no con lo que sabes

Mi carrera en marketing me enseñó a segmentar, a definir nichos y a buscar la ventaja competitiva en el mercado. Sin embargo, lo que aprendí con este nuevo enfoque de emprender desde mi energía sexual fue todo lo contrario. La clave no está en buscar fuera lo que los clientes necesitan, sino en descubrir qué soy yo misma, qué me hace única.

En lugar de seguir los patrones del marketing tradicional, me enfoqué en buscar mis propios dones, incluso aquellos que considero limitaciones o miedos. Este proceso de introspección me llevó a descubrir mi propuesta única de valor. A través de este descubrimiento, pude ver que al conectar con mi ser auténtico, mi cliente ideal no tiene que ser perseguido ni convencido. Al ser genuina, mi autenticidad atrae a las personas adecuadas.

Si tienes dudas sobre cuál es tu nicho, pregunta: ¿Cuáles son mis dones únicos? ¿Con qué vibro? El autoconocimiento es la clave para atraer a los clientes ideales, aquellos que están dispuestos a consumir tu propuesta de manera auténtica y fluida.

¿Qué sigue?

En este viaje de integrar la sexualidad sagrada y el emprendimiento, he aprendido muchísimo. Estos son solo algunos de los aprendizajes que quiero compartir, y aún estoy procesando todo lo que está surgiendo. El camino de emprender desde el ser y no desde el hacer me ha transformado profundamente. Es un proceso de evolución constante y creo que es justo eso lo que hace tan enriquecedor este viaje: la autenticidad, la conexión con el alma del emprendimiento y la reinvención personal.

Muchos me han preguntado si voy a hablar más sobre emprendimiento o sobre sexualidad, y la respuesta es un sí y un no. Emprender es un proceso continuo de transformación y lo seguiré compartiendo con ustedes, porque no importa si tienes o no una empresa, el mayor emprendimiento es el que realizamos con nuestro propio ser. Por eso, emprender y liderar seguirán siendo claves en este proceso de transformación personal.

En mi próximo video, estaré compartiendo más sobre las creencias limitantes que tuve que desmantelar respecto al dinero, el merecimiento y el emprendimiento. ¡Un tema candente! Así que, si aún no te has suscrito a mi canal, te invito a hacerlo para que no te pierdas nada.

Déjame un comentario si has resonado con esta información o si también estás en este proceso de descubrimiento como emprendedora. Espero que este contenido haya sido de valor para ti y nos vemos la próxima semana.