¿Tienes el conocimiento, pero realmente has sanado tu sexualidad ?

La clave para terapeutas y coaches

Marzo 7 de 2025

Por: Carolina Caballero

En el mundo del bienestar y la terapia, muchas profesionales han estudiado sexualidad desde un enfoque tradicional, pero… ¿qué pasa cuando no han transitado su propia transformación? ¿Pueden guiar a otros si aún tienen bloqueos internos? Este artículo aborda la importancia de la coherencia profesional y cómo vivir un proceso personal en la sexualidad marca la diferencia en el impacto de tu trabajo.

La incoherencia interna en terapeutas y coaches sexuales

Cada vez más terapeutas, sexólogas, facilitadoras y coaches se encuentran con un dilema en sus sesiones: pueden hablar de placer, sanación y relaciones de pareja, pero sienten una barrera interna cuando intentan transmitirlo. La pregunta clave es: ¿han vivido realmente lo que enseñan?

El problema no es el conocimiento técnico, sino la falta de una experiencia interna profunda que permita guiar con autenticidad. Si esto te resuena, no estás sola. Muchas profesionales enfrentan este conflicto, lo que puede generar:

  • Falta de conexión real con los pacientes o clientes.
  • Inseguridad o incomodidad al abordar ciertos temas, especialmente traumas o prácticas sexuales no convencionales.
  • Sensación de no ser lo suficientemente «capaz» para liderar procesos de transformación en este ámbito.

El problema de la formación sin transformación

Hoy en día, el mundo de la terapia valora demasiado los certificados, pero estos no garantizan un proceso personal profundo. Tener un diploma demuestra que estás capacitada, pero no necesariamente que eres idónea para guiar la transformación de otros.

La coherencia profesional no se obtiene con un título, sino con la integración de la propia experiencia. Y esta falta de integración puede reflejarse en el tipo de clientes que atraes. Si no has trabajado tu sexualidad, puedes estar llamando a pacientes con los mismos bloqueos que tú, generando estancamiento en los procesos.

La incoherencia interna en la terapia sexual

Imagina que una paciente te confiesa que siente culpa por desear más placer en su vida sexual, y en ese instante notas que a ti te pasa lo mismo. O que alguien te pregunta sobre el autoexploración y, aunque te sabes la teoría, nunca has experimentado realmente lo que enseñas.

Este tipo de barreras internas pueden hacer que las sesiones sean más superficiales, que evites profundizar en ciertos temas o que tu energía no sea completamente clara al transmitir un mensaje. Los pacientes pueden percibir esta incoherencia, aunque no la expresen directamente.

Aquí es donde surge una de las creencias limitantes más comunes: «Soy una terapeuta certificada, por lo tanto, estoy capacitada para trabajar con sexualidad.» Pero la realidad es que un diploma demuestra que has estudiado, no que has integrado la transformación en ti misma.

Esta falta de trabajo interno genera bloqueos profesionales, porque limita tu capacidad de guiar procesos de transformación reales.

Costo de no hacer nada al respecto

Ignorar esta incoherencia interna puede tener efectos negativos tanto en tu crecimiento profesional como en la efectividad de tus consultas y talleres.

Desgaste emocional: Sentir incomodidad o miedo al abordar ciertos temas con tus pacientes.

Desconexión con la energía sexual: No permitir que esta energía fluya en ti, lo que puede limitar tu magnetismo y creatividad.

Poca empatía o Rapport: Los clientes pueden percibir cuando no hay coherencia entre lo que enseñas y lo que realmente has experimentado.

Estancamiento profesional: Repetir los mismos enfoques sin generar cambios profundos en los procesos que lideras.

Si sientes que esto te está ocurriendo, es momento de revisar tu propia historia y explorar qué aspectos de tu sexualidad aún no has trabajado.

3 Claves para sanar tu sexualidad y convertirte en una terapeuta auténtica

Si quieres diferenciarte y realmente acompañar procesos de transformación profunda, necesitas sanar tu propia sexualidad primero. Aquí tienes tres aspectos fundamentales para hacerlo:

Clave 1: Lo que sabes no define tu capacidad, tu trabajo interior sí

Muchas terapeutas y facilitadoras sienten frustración porque sus clientas no hacen la tarea, no cumplen con sus procesos o abandonan las consultas. Pero la pregunta aquí es: ¿estás haciendo tú la tarea contigo misma?

Lo que tú trabajas en ti misma se refleja en las personas que atraes. Si tienes bloqueos con tu propia sexualidad, atraerás clientas con dificultades similares.

Ejemplo real: Muchas de mis alumnas han descubierto que, cuando trabajan sus propias heridas sexuales, las mujeres que llegan a sus consultas reflejan ese mismo proceso de transformación.

Solución práctica:
Lleva un diario donde registres qué temas te generan incomodidad en consulta y pregúntate: ¿qué parte de mí necesita ser explorada más a fondo?

Clave 2: Conectar con tu historia sexual y corporal

No se trata solo de traumas evidentes como abusos o violencia. Cada experiencia en nuestra vida deja una huella en nuestra sexualidad. Desde la educación que recibimos, las primeras experiencias con el placer, hasta la forma en que nos relacionamos con nuestra imagen corporal.

Una terapeuta que nunca ha explorado su propio cuerpo puede sentirse incómoda guiando ejercicios de autoexploración en consulta.

Tu historia es tu mapa. Si no la recorres conscientemente, proyectarás en tus pacientes creencias y bloqueos sin darte cuenta.

Solución práctica:
Haz una línea de tiempo de tu historia sexual y emocional. Identifica los momentos clave que han moldeado tu relación con el placer y la intimidad.

Clave 3: La autenticidad es tu mayor herramienta terapéutica

Los pacientes y clientes confían más en terapeutas que no solo hablan de sexualidad desde la teoría, sino desde la experiencia real.

Imagina que buscas una nutricionista y ves dos opciones:

  1. Una con credenciales impecables, pero que no transmite entusiasmo ni vitalidad.
  2. Otra que refleja bienestar, energía y una relación sana con la comida.

¿A cuál elegirías? Seguramente a la segunda. Lo mismo ocurre en terapia sexual: si tú encarnas lo que enseñas, atraerás a las personas adecuadas.

La coherencia interna genera magnetismo profesional.

Solución práctica:
Explora mentorías, terapias o espacios de autoconocimiento donde puedas trabajar tu energía sexual en un ambiente seguro.

Conclusión: La clave está en tu propia transformación

Sanar tu sexualidad no es un requisito opcional para ser terapeuta, es la base de un trabajo profesional auténtico y transformador. No necesitas ser «perfecta», pero sí haber transitado el camino para poder guiar a otros con seguridad y verdad.

Si este tema resonó contigo, déjame un comentario: ¿cuál es el mayor reto que enfrentas al hablar de sexualidad en consulta?

Y si sientes que ha llegado el momento de trabajar tu energía sexual para llevar tu práctica profesional a otro nivel, revisa los programas disponibles donde puedes iniciar este proceso. Te dejo el enlace aquí 👉 IR A FORMACIONES